Rica y diversa. En el país existen más de 300
áreas protegidas que ocupan aproximadamente el 22 por
ciento del territorio nacional. Cuba atesora cuatro zonas declaradas
por la UNESCO como Reservas De la Biosfera: la Península
de Guanacahabibes y la Sierra del Rosario, en el occidente,
el Parque Baconao y las Cuchillas del Toa, en el oriente del
país. Más del 50 por ciento de la flora insular
es endémica, también es elevado ese índice
en los vertebrados.
En Cuba hay joyas de la naturaleza. Por ejemplo, la ranita
más pequeña del mundo (Sminthillus limbatus),
el murciélago mariposa más pequeño (Natalus
lepidus), y el zunzuncito (Mellisuga helenae) conocido en México
como "Chupa flor", el ave más diminuta; existen
especies del género Polymita, consideradas entre los
más bellos moluscos terrestres.
El cocodrilo Rhombifer, de los más primitivos del mundo;
el almiquí y el manjuarí, clasificados ambos como
fósiles vivientes (el primero del medio terrestre y el
segundo del acuático) son, de igual manera, rarezas del
rico patrimonio de la fauna cubana.
Cuba cuenta con una amplia variedad de vegetación tropical.
En la parte oriental se encuentran grandes extensiones densamente
cubiertas por bosques. La especie de árbol predominante
es la palma, de la que Cuba posee más de 30 especies
endémicas, destacando la palma real. Otras especies de
la flora autóctona son: pino, caoba, ébano, encina
y mangle. Entre los árboles y plantas frutales destacan
el banano y los cítricos.
Uno de los mamíferos terrestres nativos es la jutía
o almiquí. En la isla se encuentran un gran número
de murciélagos y cerca de 300 especies de aves, en especial
rabijunco, cayama, catey o periquito de Cuba, flamenco, grulla,
loro, zunzuncito y otros. Entre los escasos reptiles de la isla
se encuentran la tortuga, la iguana, el cocodrilo y una especie
de boa que puede alcanzar los 3,7 m de longitud. En las aguas
cubanas hay más de 700 especies de peces y crustáceos.
Cuba cuenta con numerosos parques nacionales repartidos por
todo su territorio nacional, que presentan abundante flora y
fauna. Algunos de ellos son: Baitiquiri-Cajobabo, Ciénaga
de Lanier, El Faro, La Güira, Pico de Potrerillo y Valle
de Viñales. En el año 2000 existían 206
especies en peligro de extinción.