La población cubana residente al 31 de diciembre del
2000 en la isla era de 11 millones 217 mil habitantes. Esa cifra
fue alcanzada mediante un lento crecimiento poblacional de alrededor
del 0.9%. De los 11 millones de personas que viven en el archipiélago,
5 millones 522 mil son varones y 5 millones 476 mil son mujeres.
Según la composición étnica datos recientes
indican que en Cuba existen un 66% de blancos, un 22% de mestizos
y un 12% de negros. La densidad de población es de unos
100 habitantes por km2. El gobierno revolucionario, que se instauró
en 1959, ha acabado con la rígida estratificación
social heredada del gobierno colonial español y mantenida
en la época noecolonial cuando Cuba estaba dominada e
influenciada por Estados Unidos.
Un hombre o una mujer nacidos en Cuba pueden contar con 75
años de existencia, gracias a que la esperanza de vida
en la isla se elevó a esa cifra en los últimos
años. Ese nivel de sobrevivencia humana señala
a Cuba como una excepción en el Tercer Mundo. Investigaciones
realizadas sobre población, resaltan que la evolución
de ese factor evidencia un mejoramiento de las condiciones de
vida y especialmente de la atención a la salud, mediante
programas preventivos curativos. La disminución de la
mortalidad general en Cuba, unido también a bajos niveles
de fecundidad han originado cambios significativos en la estructura
de edades de la población cubana. Eso quiere decir que
existe una tendencia hacia el envejecimiento, pues más
de un millón de personas cuenta con 60 años o
más el 12 % de la población.
Uno de los indicadores demográficos más sobresalientes
en la evolución de la población cubana en los
últimos años corresponde a la mortalidad infantil,
reconocida como una de las más bajas a nivel mundial
con una tasa de 7,2 por cada mil nacidos vivos. El sostenido
decrecimiento de este tópico en los últimos lustros
es una muestra de los resultados positivos en la implantación
de variados programas para la atención a la gestante
y al recién nacido, la aplicación de medidas higiénico-sanitarias
y la cobertura de los servicios de salud a todo el país,
entre otros factores.
Los 11 millones de habitantes se asientan en un 74.4% en áreas
urbanas. Casi el 60% de los cubanos residentes, o sea, 6 millones
645 mil integran la población económicamente activa,
la cual es relativamente joven. Sin proponerse una política
de población explícita, Cuba se ha acercado con
celeridad a las tasas de crecimiento de los países desarrollados,
y de forma aproximada a su estructura demográfica. Ello,
ratifica el hecho de que el nivel de condiciones en que se satisfacen
las necesidades de la población, tiene influencia suficiente
en el comportamiento demográfico.
El número de católicos ocupa casi el 40% de la
población; casi el 50% de los cubanos se consideran no
creyentes, un 6% son ateos, cerca del 3,5% son protestantes
y un 1,5% practican el sincretismo afrocubano y la santería.