Originalmente dibujado en 1849 por Miguel Teurbe Colón, el
mismo que diseñó la bandera, conserva su concepción
básica aunque con algunos cambios.
En su cuerpo superior horizontal aparece una llave dorada entre dos
montañas y un sol naciente (lo cual simboliza la posición
de Cuba en el Golfo de México, entre las dos Américas).
Las franjas blancas y azules representan, al igual que en la bandera,
la antigua división departamental. A la izquierda, en la vertical,
aparece un paisaje cubano presidido por la palma real, símbolo
del carácter indoblegable del pueblo cubano.