Cuba defiende y apoya el derecho de los pueblos a la libre determinación,
reconocido internacionalmente como un derecho inalienable.
El sistema político cubano es un modelo escogido y defendido por los propios
cubanos, genuinamente autóctono y auténtico, fundamentado
en la igualdad y solidaridad entre los hombres y mujeres, en la independencia,
la soberanía y la justicia social.
La existencia de un solo
partido en el sistema cubano está determinada, entre otros,
por factores históricos y contemporáneos. El Partido
Comunista Cubano, es la continuidad histórica del Partido Revolucionario
Cubano fundado por José Martí para unir a todo el pueblo
con el objetivo de alcanzar la absoluta independencia de Cuba. Aquellos
factores que dieron origen a dicho Partido, liberar a Cuba e impedir
su anexión a los Estados Unidos, trascienden hasta hoy, dado
el bloqueo y otras acciones hostiles que ese país vecino le
ha impuesto al pueblo cubano.
La unidad, que no homogeneidad, del
pueblo cubano en torno a valores tales como la igualdad, la solidaridad
entre los hombres y las mujeres, la independencia, la soberanía
y la justicia social han hecho posible la sobrevivencia de la revolución
cubana como proyecto alternativo de desarrollo económico y
social que cuestiona el modelo de democracia representativa y el pluripartidismo
consagrado por Estados Unidos y las potencias occidentales en general.
El Partido Comunista cubano no surgió de la imposición
de un criterio unitario. Durante los primeros años del triunfo
revolucionario existían varias organizaciones políticas
revolucionarias que por medio de profundos debates fueron privilegiando
los elementos que las unían por encima de los que las alejaban
y las agresiones inmediatas y constantes del gobierno norteamericano
también contribuyeron de manera determinante a la radicalización
del discurso y la acción de las mismas.
El partido desarrolla
su labor mediante la persuasión, el convencimiento y en estrecha
y permanente vinculación con las masas, y las decisiones que
adopta son de obligatorio cumplimiento únicamente para sus
militantes. No es un partido electoral y le está prohibido
no sólo nominar candidatos, sino participar en cualquier otro
momento del proceso electoral. Esta concepción y esta práctica,
garantizan que en un sistema donde existe un solo partido, se desarrolle
y prevalezca la más amplia pluralidad de opiniones.
La sociedad cubana además, legitima y ejercita su participación
cotidiana en la toma de decisiones en el país por medio de
otras organizaciones políticas y de masas (Central de Trabajadores
de Cuba, Federación de Mujeres Cubanas, Organización
de Pioneros José Martí, Federación de Estudiantes
de la Enseñanza Media, Federación de Estudiantes Universitarios,
Comités de Defensa de la Revolución, Unión de
Jóvenes Comunitas) y otras organizaciones de la sociedad civil
que la agrupa de acuerdo a sus intereses, edades y lugar de residencia
de manera absolutamente voluntaria.