Reflexiones

19-11-2008. El encuentro con HU JINTAO.

16-11-2008.El parto de los montes.

14-11-2008.La reunión de Washington.

07-11-2008. El tercer huracán.

03-11-2008. Las elecciones del 4 de noviembre.

31-10-2008. El encuentro con Lula.

30-10-2008.La peor variante.

26-10-2008.El analfabetismo económico.

21-10-2008.La iglesia ortodoxa Rusa.

15-10-2008. Lo insólito.

14-10-2008 La verdad en batalla y el libro de Martín Blandino. Tercera y última parte.

13-10-2008 El fantasma de la Casa Blanca.

12-10-2008.La verdad en batalla y el libro de Martín Blandino. Segunda Parte.

11-10-2008. La ley de la selva.

09-10-2008.La verdad en batalla y el libro de Martín Blandino. Primera Parte.

04-10-2008 Somos y debemos ser socialistas.

02-10-2008. Un tema para meditar.

30-09-2008 Kangamba.

26-09-2008 El socialismo democrático.

25-09-2008 La autocrítica de Bush.

24-09-2008.El objetivo irrenunciable.

20-09-2008 Lo verdadero y lo falso.

19-09-2008 Los vicios y las virtudes.

18-09-2008 El ike financiero.

18-09-2008 Dos veces la misma mentira.

16-09-2008 El papel del bueno ¿a costa de quién?

10-09-2008Carta del compañero Fidel a Randy Alonso, Director del Programa Informativo "Mesa Redonda"

07-09-2008 Asediados por los huracanes

02-09-2008 Un golpe nuclear.

31-08-2008 El Huracán.

26-08-2008 Lo que no se dijo sobre Cuba.

24-08-2008 Para el honor medalla de oro.

11-08-2008 Carne de cañón para el mercado.

31-07-2008 El Equipo Asediado.

28-07-2008 El mensaje de Chávez .

23-07-2008 La Estrategia de Maquiavelo.

19-07-2008 La educación en Cuba.

17-07-2008 La sinceridad y el valor de ser humildes.

16-07-2008 El Equipo Olímpico de Pelota.

14-07-2008 La Impotencia de la Potencias.

10-07-2008 El Descanso.

05-07-2008 La Paz Romana.

03-07-2008 La Historia Real y el Desafío de los Periodistas Cubanos.

30-06-2008 El recorrido de Mccain y el destino manifiesto de la IV flota.

26-06-2008 Salvador Allende, un ejemplo que perdura.

18-06-2008 La Hormiga y el Elefante.

25-05-2008 La Política Cínica del Imperio.

22-05-2008 Las Ideas Inmortales de Martí.

18-05-2008 Dos Lobos hambrientos y una caperucita roja.

04-05-2008 Respuesta Hemisférica Yanqui: La IV Flota de Intervención.

30-04-2008 Una prueba de fuego.

24-04-2008 Nuestro espíritu de sacrificio y el chantaje del imperio.

22-04-2008 Los vivos y los muertos.

20-04-2008 Paz y Prosperidad.

15-04-2008 No hacer concesiones a la Ideología Enemiga.

11-04-2008 Bush, Los Millonarios, El Consumísmo y el Subconsumo.

07-04-2008 Bush, La Guerra y La Lucha a mordiscos por un pedazode vida.

31-03-2008 La Victoria China (Parte II).

30-03-2008 La Victoria China (Parte I).

28-03-2008 El destacamento regresa invicto.

22-03-2008 Bush en el cielo II

22-03-2008 Bush en el cielo I

18-03-2008 El viaje triunfal

17-03-2008 Sed de sangre (II).

16-03-2008 Sed de sangre (I).

10-03-2008 Siempre cuesta arriba .

09-03-2008 La visita de Chávez .

[08-03-2008 El único perdedor .

[07-03-2008 El Tribunal Penal Internacional .

[04-03-2008 Rafael Correa.

03-03-2008] Los cristianos sin biblia.

[28-02-2008] Espero no tener que avergonzarme.

[22-02-2008] ¿Quién quiere entrar en el basurero?.

[21-02-2008] Lo que escribí el martes 19 .

[15-02-2008] El candidato republicano (5ta parte).

[14-02-2008] El candidato republicano (4ta parte).

[13-02-2008] El candidato republicano (3ra parte).

[12-02-2008] El candidato republicano (2da parte).

[11-02-2008] El candidato republicano (1ra parte) .

[31-01-2008] Lula cuarta y última parte.

[29-01-2008] La Antítesis de la Ética.

[26-01-2008] Lula.(Tercera Parte)

[23-01-2008] Lula. (Segunda Parte)

[22-01-2008] Lula.

[14-01-2008] Regalo de Reyes.

[08-01-2008] Carta del Comandante a Randy.

[08-01-2008] Un ejemplo de Conducta Comunista.

[28-12-2007] Mensaje de Fidel a la Asamblea Nacional..

[17-12-2007] Carta a la Mesa Redonda sobre cambio climático.

[12-12-2007] La Historia dirá quien tiene la razón.

[08-12-2007] El Titán de Bronce, Antonio Maceo.

[03-12-2007] Mensajes de Fidel a Chávez.

[29-11-2007] Un pueblo bajo el fuego.

[19-11-2007] La factura petrolera y el desarrollo.

[18-11-2007] El diálogo con Chávez.

[16-11-2007] En honor a Sergio del Valle.

[15-11-2007] El Waterloo ideológico.

[12-11-2007] El debate de la Cumbre.

[10-11-2007] El valor de las ideas.

[27-10-2007] ¿Bush, mambí?.

[22-10-2007] Bush, el hambre y la muerte.

[21-10-2007] Declaración del Comandante en Jefe.

[19-10-2007] Las Elecciones.

[10-10-2007] El silencio complice

[07-10-2007] El Che

[04-10-2007] Mensaje 2 y 3 a Milosevic y respuesta.

[02-10-2007] La respuesta de Milosevic.

[01-10-2007] Las Guerras Ilegales del Imperio.

[29-09-2007] El silencio de Aznar.

[27-09-2007] Un argumento más para la ONU.

[18-09-2007] Mentiras deliberadas, muertes extrañas y agresión a la economía mundial

[11-09-2007] El imperio y la mentira

[07-09-2007] W y la APEC

[03-09-2007] Los superrevolucionarios

[27-08-2007] La sumisión a la política imperial

[25-08-2007] Chibás al cumplirse 100 años de su natalicio

[22-08-2007] Derrota moral sin precedentes del imperio

[14-08-2007] El imperio y la isla independiente

[07-08-2007] La constancia escrita

[04-08-2007] La política y el deporte

[03-08-2007] Reflexión sobre duras y evidentes realidades

[31-07-2007] La llama eterna

[30-07-2007] A pesar de todo

[27-07-2007] La repugnante compraventa de atletas

[23-07-2007] ¿Brasil sustituto de Estados Unidos?

[19-07-2007] Otra reflexión sobre los Panamericanos

[17-07-2007] El robo de cerebros

[17-07-2007] Reflexiones sobre los panamericanos

[14-07-2007] Bush, la salud y la educación

[10-07-2007] Autocrítica de Cuba

[07-07-2007] La tiranía mundial

[30-06-2007] La máquina de matar

[28-06-2007] El Buen Dios me protegió de Bush

[27-06-2007] Una respuesta digna

[24-06-2007] Un argumento más para el Manifiesto al pueblo de Cuba

[22-06-2007] Reflexión sobre las reflexiones

[20-06-2007] Las luchas de Vilma

[17-06-2007] No tendrán jamás a Cuba

[13-06-2007] Necesitado de Cariño

[11-06-2007] El tirano visita a Tirana

[07-06-2007] Las mentiras y los embustes de Bush

[29-05-2007] La reunión del G-8

[28-05-2007] Las ideas no se matan

[25-05-2007] Bush lo espera todo de un zambombazo

[23-05-2007] Para los sordos que no quieren oír

[22-05-2007] Nadie quiere agarrar el toro por los cuernos

[21-05-2007] El submarino inglés

[16-05-2007] La opinión unánime

[14-05-2007] Lo que aprendimos del VI Encuentro Hemisférico de La Habana

[09-05-2007] Se intensifica el debate

[07-05-2007] La tragedia que amenaza a nuestra especie

[30-04-2007] Lo que se impone de inmediato es una revolución energética

[10-04-2007] La respuesta brutal

[03-04-2007] La internacionalización del genocidio

[28-03-2007] Condenados a muerte prematura por hambre y sed más de 3 mil millones de personas en el mundo

 

 
Lula.

 

(Primera Parte)


De forma espontánea decidió visitar Cuba por segunda vez como Presidente de Brasil, aunque mi salud no le garantizara un encuentro conmigo.
Antes, como él mismo dijo, visitaba la Isla casi todos los años. Lo conocí en ocasión del primer aniversario de la Revolución Sandinista en la casa de Sergio Ramírez, entonces vicepresidente del país. Digo de paso que este último de cierta forma me engañó. Cuando leí su libro Castigo Divino —excelente narración—, llegué a creer que era un caso real ocurrido en Nicaragua, con todos los enredos legales que son habituales en las antiguas colonias españolas; él mismo me contó un día que era ficción pura.
También me encontré allí con Frei Betto, hoy crítico aunque no enemigo de Lula, y con el Padre Ernesto Cardenal, militante sandinista de izquierda y actual adversario de Daniel. Los dos escritores procedían de la Teología de la Liberación, una corriente progresista en la que siempre vimos un gran paso hacia la unidad de los revolucionarios y los pobres, más allá de su filosofía y sus creencias, ajustada a las condiciones concretas de lucha en América Latina y el Caribe.
Confieso, sin embargo, que veía en el Padre Ernesto Cardenal, a diferencia de otros en la dirección de Nicaragua, una estampa del sacrificio y las privaciones cual monje medieval. Era un verdadero prototipo de pureza. Dejo a un lado otros que, menos consecuentes, alguna vez fueron revolucionarios, incluso militantes de extrema izquierda en Centroamérica y otras áreas, que después se pasaron con armas y bagajes, por ansias de bienestar y dinero, a las filas del imperio.
¿Qué tiene que ver lo relatado con Lula? Mucho. Nunca fue un extremista de izquierda, ni ascendió a la condición de revolucionario a partir de posiciones filosóficas, sino de las de un obrero de origen muy humilde y fe cristiana, que trabajó duramente creando plusvalía para otros. En los obreros vio Carlos Marx a los sepultureros del sistema capitalista: "Proletarios de todos los países, uníos", proclamó. Lo razona y demuestra con irrebatible lógica; se complace y se burla demostrando cuán cínicas eran las mentiras empleadas para acusar a los comunistas. Si las ideas de Marx eran justas entonces, cuando todo parecía depender de la lucha de clases y el desarrollo de las fuerzas productivas, la ciencia y la técnica, que diera sustento a la creación de bienes indispensables para satisfacer las necesidades humanas, hay factores absolutamente nuevos que le dan la razón y a la vez chocan contra sus nobles objetivos.
Nuevas necesidades surgieron que pueden dar al traste con los objetivos de una sociedad sin explotadores ni explotados. Entre estas nuevas necesidades surge la de la supervivencia humana. Del cambio de clima no había idea en los tiempos de Marx. Engels y él conocían sobradamente que un día el sol se apagaría al consumir toda su energía. Pocos años después del Manifiesto nacieron otros hombres que profundizarían en el campo de la ciencia y los conocimientos de las leyes químicas, físicas y biológicas que rigen el Universo, desconocidas entonces. ¿En manos de quiénes estarían esos conocimientos? Aunque estos continuaran desarrollándose, e incluso superándose, y de nuevo se nieguen y contradigan en parte sus teorías, los nuevos conocimientos no están en manos de los pueblos pobres, que en la actualidad integran las tres cuartas partes de la población mundial. Están en manos de un grupo privilegiado de potencias capitalistas ricas y desarrolladas, asociadas al imperio más poderoso que existió jamás, construido sobre las bases de una economía globalizada, regida por las propias leyes del capitalismo que Marx describió y desmenuzó a fondo.
Hoy, que la humanidad sufre todavía esas realidades en virtud de la propia dialéctica de los acontecimientos, debemos hacer frente a esos peligros.
¿Cómo se comportó el proceso de la revolución en Cuba? Sobre distintos episodios de esa etapa se ha escrito bastante en nuestra prensa durante las últimas semanas. Se rinde tributo a distintas fechas históricas en los días que corresponde a los aniversarios que cumplen cifras redondas de cinco o diez años. Eso es justo, pero debemos evitar que en la suma de tantos hechos descritos por cada órgano o espacio, según sus criterios, no seamos capaces de verlos en el contexto del desarrollo histórico de nuestra Revolución, pese al esfuerzo de los magníficos analistas de que disponemos.
Para mí, unidad significa compartir el combate, los riesgos, los sacrificios, los objetivos, ideas, conceptos y estrategias, a los que se llega mediante debates y análisis. Unidad significa la lucha común contra anexionistas, vendepatrias y corruptos que no tienen nada que ver con un militante revolucionario. A esa unidad en torno a la idea de la independencia y contra el imperio que avanzaba sobre los pueblos de América, es a la que me referí siempre. Hace unos días volví a leerla cuando Granma la publicó en vísperas de nuestras elecciones, y Juventud Rebelde reprodujo un facsímil de mi puño y letra sobre la idea.
La vieja consigna prerrevolucionaria de unidad no tiene nada que ver con el concepto, pues en nuestro país no existen hoy organizaciones políticas buscando poder. Debemos evitar que, en el enorme mar de criterios tácticos, se diluyan las líneas estratégicas e imaginemos situaciones inexistentes.
En un país intervenido por Estados Unidos, en medio de su lucha solitaria por la independencia de la última colonia española junto a la hermana Puerto Rico —"de un pájaro las dos alas"—, los sentimientos nacionales eran muy profundos.
Los productores reales de azúcar, que eran los esclavos recién liberados y los campesinos, muchos de ellos combatientes del Ejército Libertador, convertidos en precaristas o carentes totalmente de tierras, que eran lanzados a los cortes de caña en grandes latifundios creados por compañías de Estados Unidos o terratenientes cubanos que heredaban, compraban o robaban tierra, eran materia prima propicia para las ideas revolucionarias.
Julio Antonio Mella, fundador del Partido Comunista junto a Baliño —quien conoció a Martí y con él creó el Partido que conduciría a la independencia de Cuba—, tomó la bandera, sumó a ella el entusiasmo que emergía de la Revolución de Octubre, y le entregó a esta causa su propia sangre de joven intelectual conquistado por las ideas revolucionarias. La sangre comunista de Jesús Menéndez se sumó a la de Mella 18 años después.
Los adolescentes y jóvenes que estudiábamos en escuelas privadas ni siquiera habíamos oído hablar de Mella. Nuestra procedencia de clase o grupo social con mayores ingresos que el resto de la población nos condenaba como seres humanos a ser la parte egoísta y explotadora de la sociedad.
Tuve el privilegio de llegar a la Revolución a través de las ideas, escaparme del aburrido destino por el que me conducía la vida. En otros momentos expliqué por qué. Ahora lo recuerdo sólo en el contexto de lo que escribo.
El odio a Batista por su represión y sus crímenes era tan grande, que nadie reparó en las ideas que expresé en mi defensa ante el Tribunal de Santiago de Cuba, donde incluso un libro de Lenin impreso en la URSS —que provino de los créditos de que yo disfrutaba en la librería del Partido Socialista Popular de Carlos III en La Habana— encontraron en las pertenencias de los combatientes. "Quien no lea a Lenin es un ignorante", les espeté en medio del interrogatorio en las primeras sesiones del juicio oral, cuando lo sacaron a relucir como elemento acusatorio. Todavía me juzgaban junto a los demás prisioneros sobrevivientes.
No se comprendería bien lo que afirmo si no se tiene en cuenta que en el momento en que atacamos el Moncada, el 26 de Julio de 1953, acción que fue debida a los esfuerzos organizativos de más de un año sin contar con nadie más que con nosotros mismos, prevalecía en la URSS la política de Stalin, quien murió repentinamente meses antes. Era un militante honesto y consagrado, quien más tarde cometió graves errores que lo llevaron a posiciones sumamente conservadoras y cautelosas. Si una revolución como la nuestra hubiera tenido éxito entonces, la URSS no habría hecho por Cuba lo que más tarde hizo la dirección soviética, liberada ya de aquellos métodos oscuros y tortuosos, entusiasmada con la revolución socialista que estalló en nuestro país. Eso lo comprendí bien a pesar de las justas críticas que por hechos sobradamente conocidos en su momento hice a Jruschov.
La URSS poseía el ejército más poderoso de todos los contendientes en la Segunda Guerra Mundial, solo que estaba purgado y desmovilizado. Su jefe subestimó las amenazas y las teorías belicistas de Hitler. Desde la propia capital de Japón, un importante y prestigioso agente de la Inteligencia soviética le había comunicado la inminencia del ataque, el 22 de junio de 1941. Este sorprendió al país, que no estaba en alarma de combate. Muchos oficiales estaban de pase. Aun sin los jefes de unidades de más experiencia, que fueron sustituidos, de haber sido alertados y desplegados, los nazis habrían chocado con fuerzas poderosas desde el primer instante y no habrían destruido en tierra la mayor parte de la aviación de combate. Peor todavía que la purga fue la sorpresa. Los soldados soviéticos no se rendían cuando les hablaban de tanques enemigos en la retaguardia, como hicieron los demás ejércitos de la Europa capitalista. En los momentos más críticos, con frío por debajo de cero, los patriotas siberianos echaron a andar los tornos de las fábricas de armamentos que previsoramente Stalin había trasladado a las profundidades del territorio soviético.
Según me contaron los propios dirigentes de la URSS cuando visité ese gran país en abril de 1963, los combatientes revolucionarios rusos, curtidos en la lucha contra la intervención extranjera en virtud de la cual se enviaron tropas a combatir la revolución bolchevique, dejándola posteriormente bloqueada y aislada, habían establecido relaciones e intercambiado experiencias con los oficiales alemanes, de tradición militarista prusiana, humillados por el Tratado de Versalles, que puso fin a la Primera Guerra Mundial.
Los servicios de Inteligencia de las SS introdujeron la intriga contra muchos que eran en su inmensa mayoría leales a la Revolución. Movido por una desconfianza que se tornó enfermiza, Stalin purgó a 3 de los 5 Mariscales, 13 de los 15 Comandantes de Ejército, 8 de los 9 Almirantes, 50 de los 57 Generales de Cuerpo de Ejército, 154 de los 186 Generales de División, el ciento por ciento de los Comisarios de Ejército y 25 de los 28 Comisarios de los Cuerpos de Ejército de la Unión Soviética, en los años que precedieron a la Gran Guerra Patria.
Aquellos graves errores costaron a la URSS una enorme destrucción y más de 20 millones de vidas; algunos afirman que 27.
En 1943 se desató con retraso la última ofensiva de primavera de los nazis por el famoso y tentador saliente de Kursk, con 900 mil soldados, 2,700 tanques y 2,000 aviones. Los soviéticos, conocedores de la psicología enemiga, esperaron en aquella trampa el seguro ataque con un millón 200 mil hombres, 3,300 tanques, 2,400 aviones y 20,000 piezas de artillería. Dirigidos por Zhúkov y el propio Stalin, destrozaron la última ofensiva de Hitler.
En 1945, los soldados soviéticos avanzaron incontenibles hasta tomar la cúpula de la Cancillería alemana en Berlín, donde izaron la bandera roja teñida con la sangre de tantos caídos.
Observo un momento la corbata roja de Lula y le pregunto: ¿esa te la regaló Chávez? Se sonríe y responde: Ahora le voy a enviar algunas camisas, ya que él se queja de que el cuello de las suyas está muy duro, y se las voy a buscar en Bahía para regalárselas.
Me pidió que le diera algunas de las fotos que tomé.
Cuando comentó que estaba muy impresionado por mi salud, le respondí que me dedicaba a pensar y a escribir. Nunca en mi vida había pensado tanto. Le conté que, concluida mi visita a Córdoba, Argentina, donde había asistido a una reunión con numerosos líderes, entre ellos él, regresé, y participé luego en dos actos por el Aniversario del 26 de Julio. Estaba revisando el libro de Ramonet. Le había respondido todas sus preguntas. No había tomado muy a pecho la cosa. Creía que era algo muy rápido, como las entrevistas de Frei Betto y Tomás Borge. Luego me esclavicé con el libro del escritor francés, ya a punto de publicarse sin revisión mía con parte de las respuestas tomadas a vuelo. Por aquellos días casi ni dormía.
Cuando enfermé gravemente la noche del 26 y la madrugada del 27 de julio, pensé que sería el final, y mientras los médicos luchaban por mi vida, el jefe de despacho del Consejo de Estado leía a exigencia mía el texto, y yo dictaba los arreglos pertinentes.

Fidel Castro Ruz
Enero 22 de 2008

 

 

 

 

 
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